A mi vida misma le entrego
tus caricias, tus rozes y tus besos,
para que puedan encontrar en el tiempo
la primera vez que te dije te quiero.
Tantos besos yo te dí
que ya la cuenta perdí,
ya no me quedan besos,
tendrás que devolvérmelos.
Devuélveme los dulces besos
para que pueda dártelos de nuevo.
Eres la chica que enciende mi fuego.
Ya versos pocos quedan
que hablarte de lo que quiero puedan.
Ya tienes todos mis versos en la puerta.
Joaquín Serratosa Obladen
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